Aprovechando este tiempo nuevo que estamos inaugurando, queremos romper con la inercia que en muchas ocasiones se adueña de nuestro día a día, y superar la rutina que en otras tantas nos lleva a desvirtuar la alegría de vivir. Lo queremos hacer con ojos de fe y con el corazón rebosante de esperanza cristiana.

OBJETIVOS
queremos seguir comprometidos en su desarrollo y crecimiento, viviendo con pasión el tesoro de nuestra vida a partir del lema de nuestro curso pastoral.
Valorar
Valorar y agradecer la vida, tanto la propia como la de quienes nos rodean: familiares,
amigos, educadores, compañeros…), como gran regalo de un Dios que nos ama sin medida.
Ayudar
Ofrecer cauces para potenciar las relaciones con los demás, construyendo comunidades que salen al encuentro de todos, especialmente de quienes más sufren.
Educar
Educar en actitudes que favorezcan el cuidado en todas sus dimensiones: personal,
pastoral, vocacional, del entorno y la “casa común”, de la identidad carismática.
Amor
Cultivar el mundo interior de las personas, alentando la esperanza que brota de la fe en Dios y el amor hacia el prójimo.